Actuality
Mercados especiales. El comercio de productos alimenticios se ha visto matizado en los últimos quince años por el desarrollo de mercados especiales enfocados en los atributos de los productos: inocuidad, características organolépticas, denominación de origen, atributos ambientales, sociales y culturales. El consumidor final de productos alimenticios ha pasado a ser un protagonista en la exigencia del cumplimiento de estándares de producción que le aseguren los atributos y el ensueño que le genera el adquirir y llevar un producto final a la mesa.
Estándares de calidad. Es imposible llevar adelante por parte de los consumidores una verificación de las condiciones de producción siguiendo los estándares y el ensueño que tiene en mente el consumidor final. Por lo tanto se ha desarrollado una serie de sistemas de certificación de los procesos de producción que es llevada a cabo por organismos independientes, encargados de la verificación de los estándares (Agricultura Orgánica, Buenas Prácticas Agrícolas, HACCP, Comercio Justo, Denominación de Origen).
Acceso a mercados. Esto ha hecho que incursionar en el negocio de la exportación de productos alimenticios implique cumplir con una maraña de requisitos de carácter obligatorio que se apegan a las legislaciones de los países involucrados (Regulaciones Sanitarias y Fitosanitarias) y una serie de requisitos paralelos que hablan del proceso de producción, que son las certificaciones de carácter no obligatorio por la legislación pero sí por parte de los comerciantes y consumidores finales. Es así, que el cumplimiento de todas estas normas se convierte en barreras de acceso a los mercados de destino; porque implican un elevado sistema de gestión empresarial por parte de los productores agrícolas.
Gestión empresarial. La complejidad de la transaccionalidad de los agronegocios cuyos destinos son los mercados especiales, no es una barrera para aquellas empresas con alta capacidad de gestión; no obstante requieren de hacer inversiones adicionales que les permite implementar complejos sistemas de gestión. Sin embargo para empresas cuya capacidad de gestión es incipiente o ha carecido de capacidad de respuestas ágiles ante los cambios del entorno comercial en el que se desempeñan, las certificaciones y regulaciones representan barreras de acceso considerables para estos negocios.
Transparencia. Por otro lado el desarrollo de relaciones comerciales entre proveedores y compradores, no sólo es un intercambio de bienes y dinero; sino que implica el conocerse uno al otro más profundamente; de manera que se asegure al cliente la consistencia: calidad y cantidad del producto proveído, el cumplimiento de normas y regulaciones de lavado de dinero así como prevenir fraudes tanto a los productores como a los compradores e intermediarios financieros. Esto se traduce en una mayor transparencia: intercambio de información estratégica entre compradores, intermediarios financieros y proveedores de la cadena de valor.
Seguridad alimentaria. El panorama descrito anteriormente se ve afectado por los atentados del 11 de Septiembre de 2001; a partir de los cuales se han incrementado las medidas y requisitos para garantizar la Seguridad Alimentaria de los alimentos que ingresan a los países compradores.